La propuesta busca extender la protección laboral mediante el Estatuto del Deportista profesional (Capítulo VI del Código del Trabajo). Se propone sustituir simplemente el término futbolista por deportista para abarcar disciplinas como rugby y hockey césped.
Sin embargo, un análisis jurídico riguroso demuestra que este enfoque es insuficiente conceptualmente. Además, su implementación técnica resulta riesgosa para el ecosistema deportivo nacional.
El descalce estructural del modelo del fútbol
La normativa laboral deportiva vigente fue diseñada a la medida de la industria del fútbol comercial.
Conceptos rígidos como la delimitación de la temporada o las cesiones temporales existen. La indemnización por derechos de formación representa una estructura de ingresos para Deportista profesional que no existe en la mayoría de las demás disciplinas. Además, Exigir la aplicación automática de estas instituciones a clubes que operan bajo lógicas corporativas o sin fines de lucro generaría una fricción legal insostenible.
Impacto financiero y quiebre de la equidad competitiva
Además, la rigidización de la relación laboral mediante este estatuto encarecería drásticamente la contratación de Deportista profesional. Esto provocaría dos efectos inmediatos:
- Desbalance en las ligas: Solo las instituciones con mayor presupuesto podrían costear contratos de trabajo formales y sus respectivas cargas previsionales, rompiendo la paridad competitiva del campeonato.
- Precarización e informalidad: Ante la imposibilidad de asumir los costos contractuales de la ley laboral tradicional, muchos clubes se verían forzados a cerrar ramas profesionales o a mantener a sus atletas bajo esquemas de absoluta informalidad.
Hacia una regulación adaptativa y técnicamente viable
La doctrina laboral especializada y la legislación comparada respaldan el principio de especificidad del deporte.
Además, la solución no radica en asimilar mecánicamente cualquier disciplina al fútbol. Diseñemos un estatuto diferenciado que reconozca los distintos niveles de profesionalización, regímenes de jornada parcial y estímulos tributarios para la formalización del Deportista profesional.
